Las variedades de olivo cultivadas en la zona geográfica son variedades adaptadas a las condiciones edafoclimáticas y culturales de la zona. La presencia de estas variedades se ha perpetuado con el paso del tiempo debido a una selección natural, adaptándose perfectamente a las condiciones de la comarca, asegurando una identidad multivarietal con propiedades propias, definidas y no presente en ninguna otra zona de producción de olivar en el mundo.
El Aceite de Madrid multivarietal procede de aceitunas de las siguientes variedades reconocidas:

Cornicabra, Castellana y Manzanilla Cacereña (mayoritarias), presentes como mínimo en un 80% en los olivares identificados en la descripción geográfica, con presencia al menos de dos de las variedades mayoritarias en el aceite de oliva virgen extra.

Carrasqueña, Gordal, Asperilla, y Redondilla. El conjunto de estas variedades minoritarias no superará el 20% del aceite de oliva virgen extra obtenido.